Fraile Damián Muratori

¿Vaticano detuvo expulsión de sacerdote italiano de Nicaragua?

**Fraile Damián Muratori encargado del santuario franciscano El Tepeyac y beatificación de fray Odorico D’Andrea en el municipio de San Rafael del Norte, Jinotega, fue acusado por informantes sandinistas de haber apoyado los tranques de los manifestantes en esta zona. Migración le revocó su estatus de residente en abril pasado y le dio 90 días para salir del país donde ha vivido 45 años.

***Feligreses resienten maltrato sandinista al religioso y guardan esperanzas en negociaciones contra reloj entre representante del Vaticano y el régimen sandinista para evitar su expulsión.


Expediente Público

Fray Damián Muratori podría abandonar el país al finalizar el mes de julio en curso si las autoridades gubernamentales no le brindan una resolución definitiva a su estatus migratorio, expresaron preocupados a Expediente Público miembros del Comité de Amigos de Padre Odorico y el Grupo 24 horas, ambos del municipio de San Rafael del Norte, en el departamento de Jinotega, al norte de Nicaragua.

En una publicación en el sitio de Facebook Tras las huellas de Fray Odorico, del 19 de julio, misma que los administradores de la página removieron en menos de una hora, se dijo que, pese a las gestiones de la Nunciatura y el Definidor para la Orden para Nicaragua, la situación migratoria de fray Damián sigue sin resolverse.

Página de Facebook Tras las Huellas de Fray Odorico, 19 de Julio.

La Dirección General de Migración y Extranjería del régimen sandinista notificó el pasado 30 de abril la revocación de su estatus migratorio de residente al religioso, limitando a 90 días su estancia en el país.

El misionero italiano vino a Nicaragua en 1976 y desde entonces ha prestado servicios en varias ciudades, pero desde el año 2000 ha estado radicado en este municipio.

Actualmente su estadía en Nicaragua está en discusión entre el nuncio apostólico Stanislaw Waldemar Sommertag y los funcionarios del Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo, según lo ha expresado el mismo fray Damián en sus homilías.

El feligrés Simeón Herrera, cercano a fray Damián explicó: “Lo llamaron de Managua para ver de qué manera se estabiliza su situación en Nicaragua… parece que el alcalde de Jinotega, Leónidas Centeno, con Norma Herrera, la alcaldesa de San Rafael ha hecho algunas gestiones para ver de qué manera se le arregla eso”. 

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Hay mucho sigilo de parte de la Iglesia católica referente a este caso. Expediente Público intentó comunicarse con el nuncio apostólico para conocer su versión, pero no responde llamadas. En el caso del cardenal Leopoldo Brenes, sus asistentes responden llamadas, pero siempre aseguran que “está ocupado”.

Al padre Muratori, con más de 40 años en el país, le indignó que no le hayan explicado las razones de la suspensión de la residencia, pero el 8 de mayo en una carta expresó públicamente que las razones son políticas: “Ha sido de mi conocimiento, que, de la secretaría política del FSLN, del municipio de San Rafael del Norte han escrito una carta acusándome de haber participado en los tranques de Sabana Grande (Comunidad aledaña al municipio de San Rafael del Norte)”. 

Sin embargo, en la misma correspondencia fray Damián alegó que durante los conflictos de 2018 sirvió de mediador a petición de las mismas entidades políticas: “Esta situación es totalmente falsa porque el 8 de junio de 2018, en la tarde me visitaron la señora alcaldesa Norma Herrera y el secretario político Noel Gutiérrez, invitándome a dialogar con los ‘tranquistas’”. 

Fray Damián considera que al Gobierno llegan informaciones falsas y que por ende se debería verificar mejor la información y creer más en los actos realizados a favor del pueblo: “A veces llegan informaciones falsas, informaciones incorrectas, de lo que se dice, de parte del gobierno, entonces el gobierno cree a estas personas como si fueran verdaderos servidores de la patria, pero para mí no son servidores de la patria, son traidores de la patria porque no se basan sobre los hechos, se basan sobre la fantasía”.

Simeón Herrera, un feligrés local, recuerda el momento cuando mandaron a llamar a fray Damián a la alcaldía local: “Yo recuerdo que él venía a hacer una misa aquí y lo vinieron a llevar para mediar y de allí es donde lo acusan personas mal intencionadas”, dijo Herrera. 

Las obras de Muratori 

Al sacerdote italiano Damián Muratori los pobladores del municipio de San Rafael del Norte le recibieron con alegría.  Caravanas de buses llenos de feligreses saludaban al “Siervo de Dios” que prometía seguir los pasos de fray Odorico D´Andrea, el venerado sacerdote italiano en proceso de beatificación. 

“Nos prometió seguir los pasos de Odorico D’Andrea y lo cumplió”, expresa una feligresa de Sabana Grande de San Rafael de Norte, que pidió el anonimato.

Fray Odorico, originario de Italia llegó a Nicaragua en 1954 y se destacó como líder religioso y promotor de obras sociales en el municipio de San Rafael del Norte; también fue mediador de conflictos en los tiempos de la dictadura de los Somoza y el gobierno sandinista en los años 80. 

Entre las obras más sobresalientes, a fray Damián se le adjudica el embellecimiento del santuario Tepeyac, restauración de la iglesia de la comunidad de Sabana Grande, proyecto de agua para beneficiar a siete barrios de San Rafael del Norte y servicios médicos para la población, logros alcanzados a través de gestiones con amigos y organizaciones internacionales. Actualmente es vicepostulador de la causa de beatificación de fray Odorico D’Andrea.

Para algunos habitantes de San Rafael del Norte es lamentable que fray Damián no pueda continuar sus obras en el municipio: “Para nosotros es bien querido el padre y progresista, sería una lástima que se nos vaya”, expresó el feligrés Alfonso Velázquez a Expediente Público.

Compromiso con la Justicia 

Herrera señala que fray Damián sostiene una prédica directa en donde expresa las preocupaciones de la comunidad y del país respecto a la realidad política y social y que es posible que haya personas afines al gobierno que se sientan ofendidos: “Como todo pastor de la Iglesia, eso es así, él lo que desee es el bienestar para el pueblo, otra gente lo toma como que es un ataque hacia ellos, yo no lo veo así”.

 Para Edgard Parrales, exsacerdote y exembajador de la Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos (OEA), anular la estadía de un sacerdote católico en Nicaragua forma parte de las acciones coercitivas del gobierno a fin de la disminuir la voz de los líderes religiosos.

“El gobierno está molesto porque los religiosos están apoyando los reclamos del pueblo por sus derechos humanos, por el Estado de derecho, por la independencia de los poderes, por las libertades públicas, por todo eso”, explica Parrales. 

Un robo en la Parroquia 

Antes de notificarles la suspensión de su residencia a fray Damián, en marzo de este año, en el santuario El Tepeyac, sujetos no identificados robaron un fondo que se utilizaría para obras sociales dirigidas por fray Damián. 

 “Yo he sufrido en el santuario una pérdida inmensa por un robo, en un pueblo tan chiquito vinieron todos los investigadores de Matagalpa, de Managua, Estelí y no encontraron nada, cómo es posible un lugar (San Rafael del Norte) tan chiquito se investigue sobre un robo y no se encuentre ningún indicio de quiénes son los autores, dónde está el dinero, quiere decir que algo no está funcionando”, explicó el religioso.

A pesar de que este hecho representó un golpe moral para el sacerdote, afirma no sentirse desanimado.  

El Observatorio de Libertad Religiosa en América Latina señala que en Nicaragua entre 2018 y 2020, ocurrieron unos 47 casos de actos de vandalismo para destruir, destrozar o profanar lugares de culto o edificios religiosos.

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Política: bienestar común 

“Además yo creo que el padre Damián es más nicaragüense que cualquiera de nosotros porque lo que ha hecho por Nicaragua, me atrevo a decir, que ninguno de nosotros lo ha hecho. Aquí ha venido a dar todo su esfuerzo, toda su energía para el progreso de la patria”, afirma Herrera, ante el posible alegato del gobierno de que fray Damián ha hablado de política en sus misas. 

En la Constitución Política de Nicaragua y Ley de Migración y Extranjería se prohíbe a los extranjeros residentes inmiscuirse en política, sin embargo, explica Parrales que “política, tiene que ver conto todo, tiene que ver con la salud, con la educación, con la seguridad, con las libertades, con los derechos, con todo”. 

También explica Parrales que el gobierno debe distinguir que los sacerdotes no se están involucrando en asuntos meramente partidarios: “es decir no están favoreciendo a partidos (…) no, ellos están defendiendo los derechos y valores universales de las personas, de los seres humanos”. 

Sin embargo, la tentativa de anulación definitiva de la visa a fray Damián parece obedecer a una política de Estado debido a que a otros sacerdotes también han tenido problemas migratorios, como es el caso de Julio César Melgar de origen salvadoreño y Luis Alirio Carrillo de origen colombiano, José Lemus Aguilar y Santos Fabián Mejía, de origen salvadoreño.

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Según el Observatorio de Libertad Religiosa en América Latina en 2018 y 2019, al menos cuatro sacerdotes fueron obligados a salir de Nicaragua.

También esta organización de observación registró que el periodo de 2018 a 2020 unos 165 sacerdotes recibieron abuso mental y físico.

Según Parrales, esto se debe a que el Estado sabe que “en cierta forma la Iglesia es un poder que tiene influencia en la conciencia de la gente y de allí que el objetivo sea disminuirla, menoscabarla, reducirla, hacerla menos poderosa en su influencia con el pueblo”. 

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“En el fondo no se puede llamar a esto una persecución religiosa, sino más bien es tratar de acallar una voz que tiene eco en el pueblo porque le está siendo contrapeso a la acción opresora que ellos están ejerciendo contra el pueblo”, explica Parrales. 

Gestiones del Nuncio 

El nuncio apostólico Stanislaw Waldemar Sommertag ha intervenido en la liberación de presos políticos de los conflictos de 2018 con el gobierno de Ortega, entre otras gestiones diplomáticas, que le son designadas desde el Vaticano. 

Edgard Parrales explica que sobre el caso de fray Damián habrá que “ver la gestión que haga el nuncio, la sabiduría y la sagacidad con que lo haga de manera que logre impactar en el ánimo del gobernante y los logre convencer de que dejen al padre Damián”. 

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 El nuncio apostólico está en la tarea de convencer a que “el gobierno local tenga un poco de paciencia, tener un poquito de comprensión, no los veas como que son enemigos tuyos, que están trabajando en contra tuya, están trabajando en pro de los derechos, en pro de las libertades, velo desde esa perspectiva y desde ella permitirles que continúen en el país, esa es la lógica del asunto”, explica Parrales.

Sin embargo, de ser aprobada la residencia a fray Damián estaría por verse si el gobierno querrá coartar su libertad de expresión: “Yo me imagino que le dirán que no sea tan determinante, que no sea tan directo con sus mensajes a la población que nos ponga a nosotros en entredicho. Pero obviamente lo van a estar vigilando, lo van a estar chequeando, siempre habrá alguien, partidario del Frente que asista a las misas, que asista a las actividades del sacerdote, que va a estar chequeando, qué habla, cómo habla, cómo lo dice y va a ir anotando”, expresó Parrales.