«Estamos viendo lo que ocurre con estas caravanas, que por cierto no son orgánicas (...). Esto no es solo un grupo de personas que casualmente se juntan para formar un grupo grande», dijo Mike Pompeo, el secretario de Estado de Estados Unidos, durante una conferencia de prensa ofrecida el 22 de octubre de 2018.

El exdirector de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) se refería a los más de siete mil migrantes hondureños -un estimado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que se dirigen a Estados Unidos; un peregrinaje que ha ocupado las principales portadas de los medios de comunicación en el mundo entero.

4:25 PM

Segundos después de publicar la imagen de un padre hondureño que trataba de proteger a su bebé durante el enfrentamiento de la primera caravana con las autoridades mexicanas, en la frontera con Guatemala, Obed escribe: «con intentarlo no se pierde nada, lleven ondas de hule».

«Usemos estacas», añade Elliot, pero nadie le responde.

«Dónde es eso», pregunta Juan. Rápidamente otros números telefónicos le contestan que la fotografía fue tomada en Tapachula, al sur de México.

Elizabeth envía un mensaje de voz, «es que Juan “tortilla” quiere seguir robando. Por eso manda refuerzos a las fronteras». Nadie le responde y dos teléfonos se salen del grupo.

Elliot envía más videos y pide que alguien que esté en la aduana de Agua Caliente se reporte. El teléfono con el seudónimo de “Mi bautifull” manda un mensaje, porque aún no comprende dónde se dieron los enfrentamientos de los migrantes. Nadie le contesta.

“Hooney” responde al mensaje de Elizabeth y le consulta si ella se irá de Honduras. La joven escribe «siiiii» y coloca dos emoticones, uno con un rostro sonriente y el otro, de un brazo mostrando el bicep.

Dos números más se integran a la discusión.

Estos mensajes se escribieron el viernes 19 de octubre, en un grupo de Whatsapp, titulado como «1Nov. Mega Caravana (junto a tres banderitas, una hondureña, otra mexicana y la última estadounidense)», abierto el 16 de octubre, tres días después que saliera la primera excursión de migrantes desde San Pedro Sula.

La convocatoria del grupo cita a los interesados a salir el 1 de noviembre, también desde esa ciudad del norte. Después que la primera caravana saliera el 13 de octubre, cientos de grupos de mensajería han sido abiertos en todo el país. A través de estos espacios, los participantes se organizan para emigrar.

El Whatsapp admite 256 participantes como máximo en sus grupos. Otras empresas como Telegram aceptan hasta 100 mil. Pero la mayoría de los hondureños prefieren el Whatsapp.

Este grupo se ha llenado en apenas tres días. Nadie parece conocerse entre sí. Y el administrador -con número nacional- no entra en la discusión, ni nadie consulta quién es.

6:05 PM

«Honduras dispuesto a pasar toda frontera en el nombre de dios», escribe Cristian. Ese mismo día el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó al gobierno de Honduras con cancelar la ayuda si las caravanas no se detienen.

«En el caso mio si paso porque yevo pasaporte», exclama Lesly. Un joven que vive en Estados Unidos reacciona con un mensaje de audio, «el caso no es tener o no tener pasaporte, para pasar hasta acá eso no importa, para pasar por Guatemala o México no se necesita tenerlo, yo pasé sin nada, la cosa es entrar p´acá».

Lesly envía otro mensaje de voz, pero no contesta la respuesta del migrante que vive en el norte, «ese viejo la anda cagando, yo por eso me voy a ir, lo que quiere ese viejo es que nos quedemos aquí, sufriendo». Se refiere a Juan Orlando Hernández. «Al Pozo lo deberían de meter», reacciona otro hombre.

Alguien consulta por las rutas que proponen tomar durante el trayecto. «Vamos a buscar por otro lado, por la montaña o cerros, así hay que aser», añade Elliot.

«No, por las montañas no van niños, bamonos por donde se fue la primera caravana, que se veia caminando en orilla de calle para que los carros nos den jalon, mas que todo por los niños, en un monte no bamos haber ningun carro, esa es mi opinion» dice Lesly.

Brianna prefiere enviar un mensaje religioso, «en nuestro viaje vamos con las bendiciones d dios. Primera mente Dios q sii solo hay q tener fe en Dios amiga».

Otro hombre recapitula las indicaciones iniciales y recuerda no olvidar que el 1 de noviembre saldrán a las 8 de la mañana, desde una gasolinera en San Pedro Sula.

Un joven exclama, «ya falta poco gente, 11 días para cuando lleguemos a México, creo que allá ya va a estar el otro presidente». Se refiere a Andrés Manuel López Obrador, quien tomará posesión el 1 de diciembre, y quien el 17 de octubre prometió visas de trabajo para todos los migrantes de las caravanas.

La tasa de desempleo en México es del 3.4%, su cifra más baja en la última década. Pero a pesar de la promesa de Obrador, los migrantes saben los riesgos que les espera en ese país, donde su tasa actual de homicidios alcanzó su mayor nivel histórico. Masacres como la de Tamaulipas en el 2010, donde fueron asesinados 72 migrantes (21 hondureños), todavía inspiran temor para quien decide migrar.

7:05 PM

Los mensajes en el grupo no se detienen, en apenas un día ya son cientos. «Hay que ir dispuestos a todo, no nos podemos dejar que nos tengan presos en nuestro país, que coman mierda», exclama una joven. «¿Quién dijo miedo pues?» le responde La Chiva.

Ever, más calmado, enfatiza que la clave está en salir en grupo, lo más numeroso posible, «esta perfecto el 1; pero están asiendo muchos viajes, creo k seria mucho mejor salir todos juntos, seria con mucho más fuerza», propone. Pero su mensaje pasa inadvertido.

Alguien informa que la caravana inicial ya está pasando México, que han derrumbado las vallas fronterizas.

«Ellos no respetan ni pija, no les importa que en esas multitudes van niños, si a ellos no les interesa la vida de nosotros, ¿a nosotros por qué nos va a interesar la vida de ellos? Hay que ir dispuestos con todo», comenta molesta la joven, refiriéndose a los agentes de seguridad desplazados en las diferentes fronteras. «¡Bien hablado!», grita emocionada otra mujer.

«Ese canal basura de HCH jamás habla de por qué se va la gente, pero a ese canal no le interesa, porque no le conviene tirarle tierra a Juan Orlando, porque saben que le va a dejar de tirar billete», dice un joven en un audio. En su perfil ha puesto dos banderitas hondureñas, con un corazón en medio.

A estas alturas de la discusión, cientos de migrantes de la primera caravana pasaban la frontera entre Guatemala y México, cruzando los ríos con cuerdas improvisadas. «Otro pedo esos manes, ya están decididos, me llega su actitud, no andan con papadas, así tenemos que ser nosotros los que vamos el 1 de noviembre», reacciona un hombre al ver la foto de un migrante que se escapaba de ahogar en el río Suchiate.

Los demás participantes piden que alguien postee videos de la primera caravana. Pero nadie tiene los últimos que se difundían en vivo por los canales de televisión.

«Hay que hacer temblar este puto país, que Juan Orlando sienta la presencia de los catrachos, que sepa que no todo el tiempo nos va a estar pisoteando», acota eufórica una mujer a través de un mensaje de voz.

Marvin informa de algunas tomas en Choloma. Unos minutos después vuelve a escribir para decir que ya está paralizado el tráfico. Pero no envía ninguna foto ni video como evidencia.

Alguien más postea los videos que acaban de llegar desde México. Es una transmisión en directo por facebook, con más de cinco mil visualizaciones en vivo.

Susan se suma al grupo. Ella vive en México. «Hola paisanos, los apoyamos, acá los esperamos en México», escribe y coloca un par de pulgares levantados.

“Eres mi protector Mi Dios” postea una nota de un diario guatemalteco, «apareció Mario, el niño hondureño de 12 años, que a pesar de que fue gaseado y detenido por la policía, no pierde la esperanza de llegar a Estados Unidos», dice la nota, abajo aparece Mario, con el torso desnudo y quemado por el sol.

Tres personas se salen del grupo. Una entra.

8:00 PM

Jesús critica que no hay que perder el tiempo haciendo planes, dice que para migrar no se piensa dos veces. Abajo de su mensaje coloca un banner con la convocatoria: Caravana 1 de noviembre, terminal de buses de SPS, 8AM, Todos unidos llegaremos a USA.

«Solo son planes ustedes, de una sola ombe, ni cinco minutos me tardé en ir yo, pero me agarró la migra en México», dice un hombre bajo el perfil “¿Los vamos pal norte?”. Brayan responde: «Yo soy de aquí de cortes pero si no miro mobimiento de jente no ire hermanos tenemos q estar ahí, con unos 100 lempiras prestados».

Alguien de La Ceiba consulta si conocen de caravanas que saldrán desde esa ciudad. Otros se reportan desde La Paz, otros desde Olancho. Todos hablan de grupos conformados en sus municipios.

Son las 8:30 de la noche. Elliot postea la imagen de una movilización en Tegucigalpa, donde más de mil personas se trasladaron a protestar frente a la Embajada de Estados Unidos. Otro número telefónico escribe, «el último que se quede en Honduras, que apague la luz».

Mientras tanto, una mujer comenta que deben de llevar suficiente agua y que desde ya inicien las oraciones.

A las 9 de la noche, Loamy dice que hay noticias de que ya llegó la primera parte a Estados Unidos, «ellos tocaron tierra de Arizona, un reportero de CNN lo acaba de decir ahorita… chicos, chicas, pongámonos vivos, vámonos, salgamos de la pobreza, vámonos, no tengamos miedo». Su noticia es falsa, pero aumenta el ánimo del grupo.

El llamado de la mujer para iniciar las oraciones encuentra respuesta en muchos. Y a través de mensajes de audio empiezan a predicar, decenas responden con «amén», hasta que Henrry interrumpe con otro mensaje: «Masacre en tegucigalpa». Cristian le responde: «Si 8 muertos en las lomas del norte y asi quiere joh q nos quedemos jajaja q coma mierda ese viejo hdp».

La masacre se dio dentro de un bar en El Carrizal, un barrio de Comayagüela. El día siguiente, La Tribuna, el periódico propiedad de Carlos Flores, un expresidente de Honduras, hizo referencia al suceso y tituló en la portada: «8 choferes se tomaron su último trago».

En el mes de julio, un boletín de la Policía Nacional, reportó que en el primer semestre del año se habían registrado 21 masacres múltiples (matanzas con más de tres víctimas cada una). La de El Carrizal se sumaba a las más de 500 masacres cometidas en los últimos 9 años, de acuerdo al Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (ONV-IUDPAS).

«Por eso nosotros vamos para la usa, allá no vamos a buscar quien nos mate», escribe Loamy, antes de seguir con las oraciones.

10:00 PM

Lizzy explica que desea enviar a su hijo con la caravana, consulta cuánto dinero debe de llevar. Otro número le responde que con tres mil lempiras es suficiente.

Elliot manda un audio y dice que hay que meterle fuego a los buses que manda el gobierno para retornar a la gente, «para que sepa que nos debe de respetar», y recalca que no importa cuánto presupuesto lleva cada quien, que lo importante es «la fe en Dios y que hay que hacerse un solo nudo».

Dos perfiles más escriben que el grupo lo que necesita es un coordinador, un organizador que dé la cara. Quien administra la discusión se mantiene sin aparecer.

Hancy aclara que nadie está pidiendo dinero. Que lo importante es saber las rutas que tomarán para alcanzar a la primera caravana, que a esas alturas se encontraba en la frontera entre México y Guatemala.

Yeslin por su parte dice que no tiene papeles, porque apenas tiene 14 años. Minutos después envía una foto suya. Nadie le responde, los siguientes mensajes exclaman «¡Fuera JOH!» y retoman las oraciones. Hasta que otra persona pregunta si tienen listas las banderas de Honduras, para llevarlas en el camino cuando aparezcan por los medios de comunicación.

A las 10:45, Gerson denuncia que un hombre está pidiendo dos mil lempiras por persona para llevarlos en las caravanas. Postea su foto. «Coma mierda ese maje. Señores esto no se trata de dinero, es por nuestra causa», responde Elliot. Una mujer comenta que el joven de la foto tiene cara de «pícaro» y le agradece a Gerson por denunciarlo.

A las 11 de la noche, Gerson publica uno de los últimos mensajes del día. Es la fotografía de un versículo de la Biblia, que dice: «Jehová liberta a los cautivos; Jehová abre los ojos a los ciegos; Jehová ama a los justos; Jehová guarda a los extranjeros».

En tono de mofa, Yenko comenta en un mensaje de audio, que Donald Trump prometió sacar a Juan Orlando.

De acuerdo a los estudios de percepción y cohesión social realizados por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en el 2013, apenas el 26% de los padres y las madres hondureñas creían que sus hijos e hijas vivirán mejor que ellos. En el 2004, el promedio era del 59%. La tendencia es visualizar un futuro más difícil para las nuevas generaciones, no es casualidad que el 40% de la población confiese que piensa emigrar a otro país.

Dos teléfonos más abandonan el grupo. En cuanto salen, son reemplazados inmediatamente por un par más, y el cursor del grupo se coloca en «escribiendo...». Mientras tanto, tres días después, Mike Pompeo enfatizaría que las caravanas no son orgánicas.


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